No eran fantasmas si no albañiles dentro de un hotel clausurado

Ciudad de México.- Vecinos y transeúntes de la calle Motolina veían asombrados como una habitación de un hotel clausurado se encendía y apagaba, además de escuchar ruidos extraños.

El reloj marcaba minutos después de las nueve de la noche cuando señalaron una ventana de un hotel en predio marcado con el número 40 de la calle de Motolina en el Centro de la Ciudad de México, algunos transeúntes pensaban que eran fantasmas o que quizá se habían metido a robar al hotel, pues tenía sellos de clausura, que al indagar los habían colocado el pasado 4 de abril por autoridades del INHA, por violación a la ley federal sobre monumentos y zonas arqueológicos, artísticos e históricos.

También por la Sub Procuraduría de Ordenamiento Territorial, pero tal parece que se burlaron de las autoridades, pues por un edificio contiguo ingresa un grupo de albañiles quienes continúan con la obra a pesar de que están los sellos de clausura, burlándose completamente de las autoridades y trabajando ante la impunidad de la justicia.

No eran fantasmas ni delincuentes

Una vez que los vecinos y transeúntes descubrieron de lo que se trataba, se sintieron muy decepcionados porque ellos hubieran preferido que fueran entes del más allá y no personas que siguen dañando los edificios históricos de nuestra ciudad…